Algo que siempre recordare fue la costa da morte, mas concretamente finisterra, si teneis la oportunidad de ir, simplemente sentaros en una piedra y observar vuestro alrededor y la inmensidad del mar, si miras al horizonte te acordaras de eso de el fin del mundo.
Recuerdo que el dia que fuimos nosotros era un dia lluvioso, frio y con nubes, pero aun asi me sente y me deje llevar, el escenario era algo impresionante, solo yo y el mar, siempre he tenido una conexion con estos paisajes pero en este caso fue algo especial, y espero que en muy poco tiempo vuelva a alli, no hay nada como el llamado de la gaia.
Terriña de campos verdes,
de montes e grandes prados,
de montes e grandes prados,
as túas cores son un regalo,
non podo vivir sen verte.

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